En esa lista constan los 14 millones de datos reciclados del Registro Civil, así como los 17 millones de datos sobre matrículas de la Agencia Nacional de Tránsito y otros millones de registros de los ministerios de Salud y de Educación. Todo ello se oferta libremente en foros de la ‘Web Oscura’.
Lo que debes saber:
Venta masiva de datos en la “Web Oscura”: se ofertan 40 millones de registros personales de ecuatorianos, que incluyen desde matrículas vehiculares hasta datos biométricos y contratos estatales sensibles.
Expertos denuncian que el Gobierno suele responder con silencio o negación ante las vulnerabilidades, omitiendo su deber de emitir alertas tempranas para proteger a los ciudadanos.
Parte de los datos presentados como “nuevos” en 2026 son, en realidad, registros sustraídos en años anteriores.
Riesgos graves para la ciudadanía: la filtración facilita delitos como la suplantación de identidad, estafas financieras y ataques de phishing a gran escala.
Los paquetes ofertados en internet incluyen, además, accesos al Sistema de Control de Permisos de Armas de las Fuerzas Armadas ecuatorianas, datos de usuarios de varias entidades del sistema financiero y hasta información de contratos estatales clave como la compra de grilletes electrónicos del SNAI.
La difusión de información sobre contratos estatales fue publicada el miércoles 29 de abril de 2026, donde se exponen documentos de ministerios, gobiernos seccionales y secretarias de estado. En la comercialización de esta información en la web se afirma -de parte del perpetrador- que estos datos fueron sustraídos de un repositorio del sistema Quipux, el servicio de gestión documental del gobierno ecuatoriano.
Pero el sector público no es la única víctima. También se afectó a varias instituciones del sector privado: el sitio de venta por catálogo Azzorti EC; el proveedor de internet Speedycom; el sitio de venta de boletos para eventos y conciertos Ticket Fácil (ahora Ticketstar365) y la compañía de transportes Tu Taxi Amigo son los propietarios de algunas de las bases de datos sustraídas desde mediados de 2025.
Silencio oficial minimiza el daño
A través de su cuenta en X, el Registro Civil negó que la vulnerabilidad se haya dado en esa institución.
No obstante, el impacto de este último robo de información (14 millones de datos y 10 millones de datos biométricos de ciudadanos ecuatorianos) es tal que varias analistas internacionales de ciberseguridad han alertado sobre las consecuencias que este delito puede tener sobre el país, su uso ofensivo en Inteligencia Artificial y los efectos que puede causar, como la suplantación de identidad y estafas.
Radio Pichincha se comunicó con el Centro de Autonomía Digital (CAD), un colectivo de monitoreo y soberanía digital que ha alertado en el pasado sobre vulneración a sistemas y robo de datos personales en Ecuador, para conocer su perspectiva sobre este escenario de violación de datos sensibles en el país.
El vocero del CAD, quien prefirió no ser identificado, explicó que los responsables de la seguridad operativa de los datos personales en Ecuador son el Ministerio de Telecomunicaciones (Mintel) y la Agencia de Regulación de las Telecomunicaciones (Arcotel), a través del Centro de Respuesta a Incidentes Informáticos (Ecucert).
Ellos son los responsables de la gestión de incidentes y de la respuesta técnica inmediata. Su silencio no es por “confidencialidad procesal”, es una omisión de sus funciones de alerta temprana. El Ecucert debería estar emitiendo boletines técnicos y coordinando la mitigación del riesgo para que otras instituciones no caigan bajo el mismo patrón de ataque.
Centro de Autonomía Digital
La negación del gobierno ante este nuevo robo de datos no es nueva y aunque el Registro Civil podría tener razón en su descargo, según los expertos, esto no le quita la responsabilidad al gobierno de que es el custodio de los datos sustraídos anteriormente.
El CAD coincide: “Lo que estamos viendo es una receta que el Estado ya se sabe de memoria: la doctrina de la negación. Ya lo hicieron con el ransomware (software malicioso que afectó los servidores) de CNT en 2021 y con el caso Novastrat en 2019 (que, por cierto, Fiscalía archivó)”.
Respecto al segundo caso de robo de datos, el vocero del CAD explica que se trata de se refiere al caso denunciado en 2019 por la consultora Novastrat, pues los datos de todo un país estuvieron a la venta en internet debido a que un servidor estatal pero localizado en Miami estuvo mal configurado.
En esa filtración que ocurrió durante el gobierno de Lenin Moreno, se vulneraron las bases de datos de CNT e información personal como cédula, datos biométricos, de salud y del Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (BIESS).
Radio Pichincha verificó que en el sitio web del Ecucert de la Arconel no se han publicado alertas ni notificaciones sobre los incidentes en ANT, Registro Civil o de alguno de los casos abordados en este reportaje.
Reciclaje de datos de 2025
No son los únicos casos de robo de datos en Ecuador.
Un análisis publicado por el monitor de incidentes cibernéticos Vecert Analyzer revela la maniobra del ciberdelincuente “GordonFreeman” quien robó 14,8 millones de registros y 10,6 millones de imágenes del Ministerio de Salud Pública de Ecuador en 2025 y los presentó en 2026 como si fueran del Registro Civil (Digercic).
De hecho, la información sustraída se trataba de historias clínicas o fichas de emergencia, donde se usa fecha exacta de nacimiento. El origen real era el Ministerio de Salud Pública (MSP) de Ecuador, tal como lo asevera Vercet Analyzer.
Para la sustracción de datos, el intruso usó un ‘infostealer’, un software malicioso que roba contraseñas guardadas en navegadores. Así obtuvo credenciales legítimas de funcionarios y personal médico.
Una vez dentro del perímetro del MSP, desplegó herramientas de scraping automático para extraer masivamente los registros y las fotografías faciales de los usuarios del sistema de salud.
Ola Bini, experto informático sueco, alerta de los resultados de este robo de datos para los usuarios: una ola de estafas, phishing (correos electrónicos diseñados para engañar a los usuarios y robarles información).
Esto coincide con las observaciones de Vecert Analyzer y con los analistas consultados por Radio Pichincha: no es necesario que los datos sean actualizados ni correspondan a un solo ataque para medir un daño catastrófico como el que enfrenta el país con esta sucesión de vulneraciones de datos personales custodiados por el estado.
¿Qué deberían hacer las instituciones afectadas?
El CAD afirma que hay protocolos claros que las instituciones afectadas por algún tipo de vulneración de sus sistemas deben seguir, en especial para notificar del incidente a sus usuarios o clientes.
«Quienes tienen que responder por la seguridad operativa y dar la cara en tiempo real son el Mintel y la Arcotel, específicamente a través del EcuCERT. Ellos son los responsables de la gestión de incidentes y de la respuesta técnica inmediata. Su silencio no es por “confidencialidad procesal”, es una omisión de sus funciones de alerta temprana».
La norma ARCOTEL 2018-0652 para la coordinación de incidentes y vulnerabilidades que afecten a la seguridad de las redes y servicios de telecomunicaciones, indica:
Artículo 30.- Gestión de Incidentes y vulnerabilidades que involucre las redes de los abonados o clientes, numeral 2:
Para los casos en los que la gestión de incidentes o vulnerabilidades de las redes públicas de telecomunicaciones requiera correctivos por parte del cliente o abonado, el prestador del servicio informará al abonado o cliente acerca del particular, indicándole las medidas técnicas que debe tomar para solucionar el problema. Es obligación del abonado o cliente adoptar las medidas sugeridas por el prestador de servicios, a fin de salvaguardar la integridad de la red y las comunicaciones, sin perjuicio de las responsabilidades de los prestadores.
El artículo 34 también indica que las entidades deben “adoptar las medidas sugeridas por el prestador de servicios a fin de salvaguardar la integridad de la red y las comunicaciones”.