En febrero de 1996, durante el rodaje del video de "They Don't Care About Us" (versión brasileña, dirigida por Spike Lee), el equipo enfrentó oposición del gobierno brasileño.
Las autoridades (incluyendo funcionarios de turismo y el gobierno local de Río) intentaron bloquear o denegar permisos para filmar en la favela Dona Marta (también conocida como Santa Marta), en Río de Janeiro. Temían que mostrar la pobreza, la desigualdad y las condiciones de vida en las favelas dañara la imagen del país, especialmente porque Brasil estaba compitiendo por ser sede de los Juegos Olímpicos de 2004 (aunque al final no ganó). Hubo incluso un intento de prohibición judicial temporal o advertencias oficiales para evitar que se retratara "lo negativo".
A pesar de eso, MJ y Spike Lee decidieron seguir adelante. La policía brasileña se negó a entrar o garantizar seguridad en la zona (controlada por el crimen organizado), así que el equipo tuvo que negociar directamente con el jefe local del tráfico: Marcinho VP (Márcio Amaro de Oliveira), líder del Comando Vermelho en esa favela y uno de los criminales más buscados en ese momento.
Lo increíble: Marcinho VP resultó ser un fanático de Michael Jackson. Según el propio Spike Lee en entrevistas (como una al periódico O Estado de S. Paulo), hablaron con él para asegurar la seguridad, y Marcinho respondió algo como: "Con Michael aquí, este será el lugar más seguro del mundo". No cobró nada; lo hizo gratis por admiración. Incluso se dice que ofreció su propia casa como camerino para MJ. Gracias a eso, el rodaje transcurrió sin incidentes: la violencia se detuvo temporalmente, los residentes limpiaron las calles, y el equipo filmó en paz.
El video mezcla escenas en la favela Santa Marta (con vistas al Cristo Redentor) y en el Pelourinho de Salvador de Bahía (con el grupo Olodum tocando percusión).
Se convirtió en uno de los más potentes y políticos de MJ, destacando injusticias sociales, y muchos residentes locales y hasta funcionarios turísticos después reconocieron que trajo atención positiva: ayudó a visibilizar proyectos sociales y contribuyó (indirectamente) a que Dona Marta se convirtiera en una favela más pacífica y "modelo" años después, con pacificación y turismo comunitario.
Es un ejemplo brutal de cómo el poder de la fama de MJ trascendió fronteras, gobiernos y hasta el crimen organizado.
A pesar de eso, MJ y Spike Lee decidieron seguir adelante. La policía brasileña se negó a entrar o garantizar seguridad en la zona (controlada por el crimen organizado), así que el equipo tuvo que negociar directamente con el jefe local del tráfico: Marcinho VP (Márcio Amaro de Oliveira), líder del Comando Vermelho en esa favela y uno de los criminales más buscados en ese momento.
Lo increíble: Marcinho VP resultó ser un fanático de Michael Jackson. Según el propio Spike Lee en entrevistas (como una al periódico O Estado de S. Paulo), hablaron con él para asegurar la seguridad, y Marcinho respondió algo como: "Con Michael aquí, este será el lugar más seguro del mundo". No cobró nada; lo hizo gratis por admiración. Incluso se dice que ofreció su propia casa como camerino para MJ. Gracias a eso, el rodaje transcurrió sin incidentes: la violencia se detuvo temporalmente, los residentes limpiaron las calles, y el equipo filmó en paz.
El video mezcla escenas en la favela Santa Marta (con vistas al Cristo Redentor) y en el Pelourinho de Salvador de Bahía (con el grupo Olodum tocando percusión).
Se convirtió en uno de los más potentes y políticos de MJ, destacando injusticias sociales, y muchos residentes locales y hasta funcionarios turísticos después reconocieron que trajo atención positiva: ayudó a visibilizar proyectos sociales y contribuyó (indirectamente) a que Dona Marta se convirtiera en una favela más pacífica y "modelo" años después, con pacificación y turismo comunitario.
Es un ejemplo brutal de cómo el poder de la fama de MJ trascendió fronteras, gobiernos y hasta el crimen organizado.
